Cita Albert Camus

Un mundo sin amor es un mundo muerto. Siempre llega el momento en el que uno desconfía de las prisiones y el único anhelo es un rostro cálido, la calidez y pasión de un corazón enamorado.

Albert Camus

Resumen 2013

Por tercer año consecutivo los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon el informe resumiendo el año 2013 en el blog.

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 55.000 veces en 2013. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se se necesitarían alrededor de 20 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

No ha sido un año del que guarde prácticamente recuerdos. Un año tonto que ha pasado sin pena ni gloria.

  • Las principales novedades son el fruto de los cambios tecnológicos que se fraguaron a final del año pasado con un salto de plataforma que ha supuesto una revolución en todos mis hábitos.

    El cambio me ha dejado muy buen sabor de boca y, tras casi un año, estoy muy satisfecho. En estos momentos lo recomendaría sin dudar.

  • La limpieza que comencé hace un par de años ha seguido inexorablemente: este año he reducido ostensiblemente mi dependencia del papel físico. También he ido simplificando y refinando rutinas aunque lo más complicado ha sido mantener la sencillez: existen demasiadas tentaciones.

    Por eso antes de incorporar algo a la rutina lo pongo en una lista de cuarentena para reposarlo y tomar las decisiones calmadas. Si tras unos días o semanas sigue pareciéndome buena idea se incorpora, aunque la mayor parte de las veces queda descartado pasado el impulso inicial.

  • Uno de los hábitos que he recuperado con más fuerza es el placer de una buena lectura en el tiempo de ocio.

    He creado una rutina con una hora diaria, justo antes de dormir, para disfrutar de uno o dos capítulos de algún libro, artículo… Me permite desconectar y afrontar el día siguiente más relajado.

    Además, a veces utilizo ese tiempo para leer algún texto que me interesa y que había descubierto en mal momento (gracias Pocket) con lo que, incluso en unos minutos de ocio, se saca algo de provecho.

    Lo que me falta es escribir las reseñas de los libros que leo.

  • Y hablando de cosas pendientes, como el año pasado sigo sin lanzarme con los proyectos paralelos: apenas dedico tiempo a escribir (sigo sin iniciar la serie tutorial de PHP y técnicas que utilizo en el trabajo) ni libero algunas cosas que tengo en el tintero desde hace meses.

    También tengo colgado remodelar un par de proyectos pendientes, modificar algunas cosas de la web…

    Como el año pasado queda como propósito para este que empieza en unas horas.

El 2013 no quedará en mi memoria ni como bueno ni como malo: sencillamente ha pasado.

El ocho

Portada de «El ocho» (Katherine Neville)

Portada
«El ocho»

Dos historias relacionadas con casi 200 años de diferencia: la historia de Mireille de Rémy, novicia en la abadía de Montglane, en medio de la convulsa Europa de finales del siglo XVIII y la de Catherine Velis, informática enviada por trabajo a Argel para realizar un simulador. Ambas mujeres se ven mezcladas en una batalla milenaria alrededor del secreto escondido en el ajedrez de Montglane, que perteneció a Carlomagno, en el que personas reales actúan como trebejos sobre el tablero del mundo.

El libro alterna las dos historias (Mireille y Catherine) capítulo a capítulo: cada uno de ellos empieza con una cita (relativa al ajedrez) y se indica el lugar y la fecha aproximados de la acción. La historia de Mireille se inicia en la primavera de 1790, cuando ella y su prima son novicias en la abadía de Montglane que se ven obligadas a abandonar rumbo a París por la situación de Francia. Por su parte Catherine empieza en Nueva York en la nochevieja de 1972 cuando la destinan a Argel por desavenencias con su jefe.

Por si fuera poco esta peculiar (que no única) estructura narrativa, en algunos momentos se insertan tramas externas (una especie de flashbacks) que rompen la narración. En algunos casos son aclaratorios y en otros simplemente tediosos.

Es un libro extraño, desconcertante y muy difícil de catalogar. La trama global parece buena pero el desarrollo queda raro. En algunos momentos es entretenido mientras que en otros genera sopor. Por un lado tiene la dosis de misterio, intriga, suspense y giros sorpresa típicos de los best-sellers modernos por el otro un cierto toque de novela histórica. A todo hay que añadir continuos saltos temporales, complejas relaciones entre los personajes, descripción de detalles truculentos o erotismo.

La sobreabundancia de personajes (tanto históricos como ficticios) y sus relaciones es abrumadora. La aparición de nuevos actores sin ninguna introducción previa en cualquier momento de la trama llega a confundirlos algo que en algunos momentos es molesto. Esta prolijidad ocasiona que queden poco definidos y muchos de ellos carezcan de personalidad y profundidad.

Katherine Neville

Katherine Neville

La autora publicó una segunda parte de la historia «El fuego» que continúa la historia unos años después de la trama de Catherine.

El tablero, forjado exclusivamente en plata y oro, media un metro entero por cada lado. Las piezas, de metales preciosos afiligranados, estaban tachonadas con rubíes, zafiros, diamantes y esmeraldas sin tallar pero perfectamente lustrados, y algunos alcanzaban el tamaño de huevos de codorniz. Como destellaban y resplandecían a la luz de los faroles del patio, parecían brillar con una luz interior que hipnotizaba a quien los contemplaba.

La pieza llamada sha o rey alcanzaba los quince centímetros de altura y representaba a un hombre coronado que montaba a lomos de un elefante. la reina, dama o ferz iba en una silla de manos cerrada y salpicada de piedras preciosas. Los alfiles u obispos eran elefantes con las sillas de montar incrustadas de raras gemas y los caballos o caballeros estaban representados por corceles árabes salvajes; las torres o castillos se llamaban rujj, que en árabe significa carro. Eran grandes camellos que sobre los lomos llevaban sillas semejantes a torres. Los peones eran humildes soldados de infantería de siete centímetros de altura, con pequeñas joyas en lugar de ojos y piedras preciosas que salpicaban las empuñaduras de sus espadas.

Katherine Neville: ‘El ocho‘. Editorial Planeta DeAgostini, 2005. Página 20.

¿Cómo le explicamos REST a nuestros hijos?

Llevo unas semanas analizando cómo simplificar un pequeño sistema que se ha ido creciendo poco a poco hasta resultar bastante complejo. Fruto de este análisis he planteado crear una serie de servicios REST para desacoplar las distintas partes del sistema y poder evolucionar cada componente por separado.

Mientras me documentaba, he localizado varias referencias a un artículo escrito en diciembre de 2004 por Ryan Tomayko en el que, en forma de una conversación con su esposa, explica qué es REST. Desafortunadamente, más o menos a inicios de este año, el propio Ryan Tomayko decidió borrar el artículo porque no se sentía cómodo con una posible interpretación discriminatoria en los roles representados por los dos actores.

Tras una pequeña búsqueda, he logrado encontrar alguna copia del texto para leerlo, en parte por el motivo original de recolectar información y en parte por curiosidad. Borrar un artículo, con el trabajo que supone su creación, por una posible interpretación discriminatoria publicando en su lugar un texto explicando los motivos y pidiendo disculpas no es nada fácil y me parece digno de admiración y respeto.

Tras leer el documento, creo que la interpretación discriminatoria es, cuanto menos, rebuscada: conversaciones similares las he tenido yo tanto con amigos como amigas que no han estudiado informática. Yo tengo un conocimiento un poco más profundo sobre estos temas mientras que cada uno de mis amigos y amigas me dan mil vueltas en bricolaje, calceta, cine, coches, cocina, collages, economía, mecánica, medicina, punto, TV, videojuegos, zapping… son las reglas del juego: todos somos diferentes, nos gustan cosas diferentes y lo que nos hace avanzar es sumar todas esas diferencias.

La forma de explicar el concepto usando una conversación me parece muy amena y descriptiva. Creo que sería una lástima perderlo. Así que he decidido traducirlo e intentar reinventarlo de una forma que es menos susceptible de malinterpretar: unos padres explicándole REST a sus hijos. Evidentemente, se trata de una traducción muy libre y adaptada del texto original.
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Sobre las contraseñas

Una definición alternativa de contraseña de Chris Pirillo:

Las contraseñas son como la ropa interior. No puedes dejar que nadie la vea, debes cambiarla regularmente y no debes compartirla con extraños.

Via: Recomendaciones para proteger tu cuenta de Twitter

iMac (late 2012)

Del PC al iMac

A finales del año pasado tocaba renovar mi equipo de sobremesa que, tras más de 6 años de servicio, empezaba a mandar algo más que avisos: ralentización global del sistema debido al acceso a un disco duro en el final de su vida útil, pantallazos azules cuando algún DIMM de RAM fallaba aleatoriamente, tarjeta gráfica quemada que tuve que reemplazar a finales de 2011…

Sé que hay gente que prefiere ir cambiando componentes individuales y mantener el equipo actualizado año a año (de hecho eso lo hice con mi primer equipo) pero yo prefiero exprimir mi equipo hasta que está amortizada la inversión y luego reemplazar todo el hardware con la última hornada del mercado. Creo que así se minimiza el tiempo que dedico al mantenimiento, al fin y al cabo el ordenador es una herramienta y no un fin en si mismo.

iMac (late 2012)

iMac (late 2012)

En esta ocasión, tras 20 años con PCs, decidí probar un equipo Apple y me decanté por un iMac 27″ de finales del 2012. Windows 8 lo tengo el equipo del trabajo, Windows 7 en el portátil, Linux lo uso intensivamente en los servidores del trabajo y quería probar algo diferente. Ahora puedo decir que he utilizado todos los sistemas operativos mayoritarios (logro desbloqueado).

Tras un par de meses con el equipo, para no dejarme llevar por la primera impresión, he decidido escribir un pequeño resumen de lo que ha supuesto el cambio. No esperes una descripción detallada del proceso o consejos certeros sobre qué hacer: esto solo es una serie de comentarios y sensaciones personales que han surgido durante estas semanas.

Antecedentes

Antes de comprender cómo he llegado a este punto vamos a hacer una retrospectiva para ver de dónde vengo.

Mi afición por la informática empezó a finales de los 80 con un Inves Spectrum+ con el que hice mis primeros programitas en Basic. En 1993 di el salto a un PC clónico (un 486DX2) en el que tuve como sistemas operativos MS-DOS, Windows 3.1 hasta Windows 95 y algunas distribuciones RedHat de mediados/finales de los 90. Desde entonces he tenido un par de equipos más (un Pentium IV y un Dual Core).

Profesionalmente, empecé como administrador Windows en el laboratorio de SSOO y trabajé con todas las soluciones que proporcionaba para configurar el entorno de los usuarios integrando tanto los equipos Windows como Linux: datos de usuario y perfiles compartidos en red entre ambos sistemas, directivas de grupo para instalar software… A partir del último año de carrera y mientras estuve en el Laboratorio con la tesis, ejercí de administrador de ambos sistemas.

Casi desde el inicio he flirteado muchas veces con Linux y lo he tenido más de una vez como sistema principal o en arranque dual en mis equipos con diferentes entornos de escritorio. En cuanto a servidores he utilizado mayoritariamente Linux (gracias al famoso LAMP) con algunos desarrollos esporádicos en IIS.

Mi relación con sistemas de Apple empezó en el 2010 cuando adquirí un iPod Touch 4G, por recomendación de mi amigo Santi, para usarlo de “reproductor de música + PDA”. Cumplía todos los requisitos y funcionaba realmente bien.

Un año después adquirí un iPad 2G como gratificación por un trabajo. Aunque reconozco que no le encontraba sentido cuando fue lanzado, poco a poco descubrí el hueco de mis necesidades que cubría. Como efecto colateral, mi portátil se vió poco a poco relegado hasta el punto que no sé si volveré a adquirir un equipo portátil en el futuro (aunque nunca se sabe).

Finalmente, a finales del 2012 decidí cerrar el salto completo a la plataforma con la compra del iMac como equipo de sobremesa y del iPhone como teléfono.

Ventajas

Algunas de las mejoras respecto a mi equipo anterior:

Escritorio diáfano

El iMac no necesita nada más que un único cable de alimentación y no tiene torre. Tanto el teclado como el ratón como el trackpad son inalámbricos con el receptor integrado por lo que no se necesita ni siquiera conectar una base al USB.

Conexión iMac (late 2012)

El único cable imprescindible para que funcione el iMac

Parece una tontería pero vamos a comparar:

  • Antes tenía encima de la mesa la torre, monitor de 22″, teclado + ratón inalámbrico + base inalámbrica/cuna, altavoces y un dongle WIFI con una base USB para colocarlo encima de la torre por la mayor cobertura.

    Tenía 4 cables de alimentación (torre, monitor, base teclado/ratón y altavoces) con 1 conversor (base teclado/ratón), 1 HDMI, 1 USB/PS2 (base teclado/ratón), 1 USB (dongle WIFI) y 1 jack (altavoces). Evidentemente, me obligaba a utilizar una regleta que pudiera apagar cuando no utilizaba el equipo.

  • Ahora tengo el iMac, teclado, ratón, trackpad y un único cable de alimentación. Cuando es necesario, conecto el cargador de las baterías a cualquier enchufe durante unas horas.

    Podría conectarlo usando un cable Ethernet pero para mi uso diario no es realmente necesario.

Reduciendo al mínimo la cantidad de elementos y cables es más sencillo trabajar y mantener limpio el escritorio. Además, esto me ha permitido ganar unos 10-15cm de mesa que ocupaba la torre y que me impedían poner un monitor mayor de 22″.

Fluidez

La respuesta a casi todo es prácticamente instantánea. Da lo mismo que esté programando, con decenas de pestañas abiertas, escuchando música, con el correo y el chat abierto. Todo se mueve como si acabara de arrancar el equipo.

Se podría argumentar que es algo normal en los equipos nuevos pero mi sensación es que va más fluido que cualquier equipo de última generación con la última versión de Windows/Linux. Que el sistema operativo y el hardware estén hechos el uno para el otro ayuda bastante.

Comodidad

La sensación global con el equipo es muy buena: la pantalla cansa mucho menos mi vista que mi anterior monitor ya utilice gafas o lentillas; los dispositivos de entrada son cómodos y funcionan perfectamente sin problemas en ningún momento; las baterías tienen una duración superior con creces al mes incluso bajo gran demanda…

Aunque al inicio cuesta acostumbrarse, el uso de los gestos para controlar el sistema operativo abre muchas posibilidades. Las teclas rápidas son más o menos estándar con lo que todas las aplicaciones se comportan de forma similar. Estas pequeñas ayudas aceleran muchas de las tareas habituales.

Integración

Casi todo mi entorno está basado en Apple. Esto implica una integración completa: no existen problemas entre ninguno de los componentes y todo funciona a la perfección. Cualquier cosa que haga en cualquiera de mis dispositivos iOS o en el escritorio se refleja automáticamente en los demás.

Aunque parezca una tontería, esto reduce el tiempo que pierdo investigando y arreglando problemas e incompatibilidades. Menos tiempo perdido significa más tiempo para hacer lo que en verdad importa.

Utilidades y herramientas

En el fondo tiene un corazón *nix con lo que muchas herramientas básicas en mi día a día están disponibles: SSH, montajes, NFS, un buen terminal de consola… Y puedo utilizar los mismos scripts y secuencias que utilizo en los servidores del trabajo (son Linux con lo que tengo las mismas herramientas o equivalentes).

Por ejemplo, suelo tener instalado PuTTy, WinSCP, Filezilla y KeePass+KeeAgent para poder utilizar SSH en sistemas Windows y, aunque funciona bastante bien, siempre tengo la sensación de que el puzle no acaba de encajar todo lo bien que debiera.

Inconvenientes

No todo van a ser cosas buenas, todo tiene sus sombras:

Renovar el flujo de trabajo

Tras la configuración inicial y las primeras pruebas toca empezar a hacer cosas serias y es cuando te entra el pánico: nada es como antes. Las primeras semanas estás bastante perdido mientras que te acostumbras a la nueva forma de hacer cosas.

Pasado un tiempo de aclimatación empiezas a encontrar cómo tienes que trabajar a partir de ese momento y a descubrir cosas únicas que nunca habías pensado. En gran medida esa es la gracia de probar el sistema: tener algo completamente nuevo con lo que aprender, que me vuelva a sorprender al sentarme delante de un ordenador y formarme un criterio propio de la plataforma.

Precio

Sin paños calientes: no es un equipo barato. Si lo unes al desconcierto inicial te hace dudar si has hecho una buena inversión.

Comparándolo con montar un PC clónico equivalente (buen monitor del que cuelgues una micro-caja) posiblemente te ahorres un 10-15%, si montas un equipo más convencional con una torre o mini-torre el ahorro puede ser algo mayor pero si buscas un todo-en-uno el margen se estrecha hasta prácticamente equipararse o incluso superarlo en algunas configuraciones.

Cada característica se paga y cada persona tiene su criterio en cuanto a lo que considera más importante: unos preferirán el todo en uno, otros sacrificar ese diseño por una mayor potencia, otros que el equipo sea lo más barato posible o…

Entorno cerrado

No es un equipo pensado para destriparlo y cambiarle piezas. Lo único que puede modificar el usuario a su gusto es la memoria RAM (y sólo en el modelo de 27″). Cambiar cualquier otra pieza no está previsto salvo que lo lleves al servicio técnico.

En mi caso no supone demasiado problema: únicamente cambié la configuración del 486 y la gráfica que falló de mi último equipo. El resto de mis equipos tanto sobremesas como portátiles tal y como los compré fueron reciclados (creo que nunca he tirado un componente operativo: se lo he pasado a un amigo o lo hemos usado como piezas de reemplazo).

Software

Existe mucho software para Mac tanto libre como gratuito o de pago. Casi todas las aplicaciones que utilizo habitualmente están disponibles para las tres plataformas con lo que únicamente hay que cambiar el paquete que se descarga.

De las aplicaciones que no están portadas a Mac añoro principalmente KeePass y Paint.NET, aunque ya tengo reemplazos: el llavero nativo de Mac y Gimp, a los que me estoy acostumbrando.

Otro tema es la conexión con el escritorio remoto (que es parte de la suite de Microsoft para Mac): no acaba de ir fino y pierde la conexión con demasiada frecuencia.

Puede que pruebe (Open|Libre)Office en algún momento o compre las aplicaciones de Apple… no es algo que sea imprescindible en este momento.

Balance

De momento el cambio está resultando muy satisfactorio. Una vez superada la crisis inicial de que nada es como era antes y empiezas a localizar alternativas a tus aplicaciones y formas de trabajo el equipo se convierte en una muy potente herramienta.

La sorpresa: llevo más de 20 años tecleando en PCs pero tras apenas 10 días usando el teclado del iMac me resulta más natural y me cuesta volver al teclado PC en el portátil o en el trabajo. Lo mismo me pasa con el Magic Mouse o el Trackpad. Es extraño ver lo rápido que me he acostumbrado.

La pregunta que me hacen mis contactos: ¿volverías a comprar un Mac? Respuesta a día de hoy: probablemente sí. Pero este equipo espero que dure 4-5 años (una eternidad en la escala de tiempos de la informática) y, cuando toque renovarlo, evaluaré mis necesidades y las distintas alternativas en busca de lo más adecuado. Puede que siga con Mac o puede que vuelva a Windows o quién sabe qué otra alternativa.

Social Media Custom Graphics Cheat Sheet

Personalizando el avatar, nuestra imagen on-line

Un avatar (y no me refiero a la película del mismo nombre que se basa en el concepto) es una imagen que representa a un usuario. Existen distintas tendencias como usar fotos reales, caricaturas, imágenes prediseñadas, autogeneradas o de personajes famosos ya sean reales o de comic, película, videojuego o serie de televisión.

A día de hoy prácticamente la totalidad de los sistemas de mensajería, foros de discusión o redes sociales permiten subir avatares de usuario (que suelen denominar imagen del perfil), fondos o “portadas”. Lo que no suelen especificar es el tamaño más adecuado para subir la imagen.

Aunque empecé con avatares prediseñados con el tiempo he evolucionado a imágenes reales que “humanizan” el perfil. Recientemente, he actualizado la foto que utilizo como mi avatar y me he enfrentado a este problema. Así que empecé a buscar y este es el resumen de mis pesquisas.
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