Resumen 2013

Por tercer año consecutivo los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon el informe resumiendo el año 2013 en el blog.

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 55.000 veces en 2013. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se se necesitarían alrededor de 20 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

No ha sido un año del que guarde prácticamente recuerdos. Un año tonto que ha pasado sin pena ni gloria.

  • Las principales novedades son el fruto de los cambios tecnológicos que se fraguaron a final del año pasado con un salto de plataforma que ha supuesto una revolución en todos mis hábitos.

    El cambio me ha dejado muy buen sabor de boca y, tras casi un año, estoy muy satisfecho. En estos momentos lo recomendaría sin dudar.

  • La limpieza que comencé hace un par de años ha seguido inexorablemente: este año he reducido ostensiblemente mi dependencia del papel físico. También he ido simplificando y refinando rutinas aunque lo más complicado ha sido mantener la sencillez: existen demasiadas tentaciones.

    Por eso antes de incorporar algo a la rutina lo pongo en una lista de cuarentena para reposarlo y tomar las decisiones calmadas. Si tras unos días o semanas sigue pareciéndome buena idea se incorpora, aunque la mayor parte de las veces queda descartado pasado el impulso inicial.

  • Uno de los hábitos que he recuperado con más fuerza es el placer de una buena lectura en el tiempo de ocio.

    He creado una rutina con una hora diaria, justo antes de dormir, para disfrutar de uno o dos capítulos de algún libro, artículo… Me permite desconectar y afrontar el día siguiente más relajado.

    Además, a veces utilizo ese tiempo para leer algún texto que me interesa y que había descubierto en mal momento (gracias Pocket) con lo que, incluso en unos minutos de ocio, se saca algo de provecho.

    Lo que me falta es escribir las reseñas de los libros que leo.

  • Y hablando de cosas pendientes, como el año pasado sigo sin lanzarme con los proyectos paralelos: apenas dedico tiempo a escribir (sigo sin iniciar la serie tutorial de PHP y técnicas que utilizo en el trabajo) ni libero algunas cosas que tengo en el tintero desde hace meses.

    También tengo colgado remodelar un par de proyectos pendientes, modificar algunas cosas de la web…

    Como el año pasado queda como propósito para este que empieza en unas horas.

El 2013 no quedará en mi memoria ni como bueno ni como malo: sencillamente ha pasado.