Sincronización del reloj en Windows

Miércoles, 18 Junio 2008

De un tiempo a esta parte, el reloj de mi ordenador se desincroniza de forma acusada. He estado buscando soluciones y prácticamente todas pasaban por instalar algún software cliente que actualizase el reloj y ninguno me proporciona la confianza suficiente.

Llegué a plantearme escribir un servicio que hiciera esa sincronización de forma totalmente configurable. Para ello partí del código NTP client in C# publicado en Code Project, lo refactoricé y empecé a planear mi servicio (si al final me decido a acabarlo y dejarlo operativo, lo publicaré).

Sin embargo, existe un servicio que ya realiza esa misión: w32tm. El problema es que su configuración por defecto en Windows XP lo sincroniza una vez a la semana (demasiado tiempo a mi juicio). Después de mucho indagar, descubrí que el servicio se configura con ciertas entradas del registro de Windows.

El parámetro de configuración que buscaba lo descubrí en TuneXP. Consiste en modificar un valor del registro de windows:

Modificar el valor SpecialPollInterval con el número de segundos entre actualizaciones en la rama HKLM/SYSTEM/CurrentControlSet/Services/W32Time/TimeProviders/NtpClient.

Seguidamente, se reinicia el servicio Horario de Windows y el sistema actualizará la hora con el nuevo intervalo. Es una buena idea realizar una sincronización automática tras el reinicio para que empiece a contar los plazos desde ese momento.

El valor por defecto (604800) se corresponde a 7 días. En la página recomiendan valores de 2 días (172800) ó 1 (86400). En mi caso, lo he configurado para 8 horas (28800) o, lo que es lo mismo, 3 veces al día como las medicinas.

Modificar el registro de Windows siempre es peligroso. Es aconsejable hacer una copia de seguridad de las modificaciones (exportando la rama a un fichero .reg) para poder restaurarlo en caso de error. No me hago responsable de los problemas ocasionados por el uso de esta información.


Lemmings

Jueves, 12 Junio 2008

Buceando por la red he encontrado uno de mis juegos favoritos: los lemmings.

El juego consiste en ayudar a los lemmings (unos bichitos muy simpáticos pero no muy listos) a llegar a la salida del nivel. Los lemmings van saliendo a cierta velocidad y avanzan hasta encontrar un obstáculo o hasta que tú indiques qué “oficio” deben desempeñar. Se trata de un adictivo juego en el que terminas cogiendo cariño a los bichitos.

El juego es muy viejo y por eso hay múltiples versiones. En este caso he encontrado una versión escrita en javascript llamada DHTML Lemmings. Esta versión guarda toda la gracia de la original. Dispone de los 4 niveles de dificultad con 10 niveles en cada uno basados en el juego original.

DHTML Lemmings

DHTML Lemmings

El inconveniente de la versión es que es un poco complicada de controlar porque el puntero del ratón no es muy visible.

Existen otras alternativas consistentes en salvar a tux u otros bichejos varios. Aunque son entretenidas no dejan de ser un remake del original.

Siempre es agradable recordar “viejos momentos” como las largas horas pasadas delante de la pantalla salvando a estos simpáticos bichitos. Estos recuerdos me hacen volverme viejo…


Curiosidades

Martes, 10 Junio 2008

Hace un par de semanas recibí una ración de correos entretenidos acumulados durante algunos días por una de mis fuentes de información. Entre ellos, me llegaron unos pocos con curiosidades inútiles que, además, no puedo aseverar. Pero como nunca se sabe, pueden que sirvan para ganar algún concurso entre la tele-basura diaria, allá va, como el caballo de copas (sic).

En primer lugar tenemos unas cuantas de guerra y estrategia.

  • Cada rey de las cartas representa a un gran rey de la historia: David (espadas), Alejandro Magno (tréboles), Carlomagno (corazones) y Julio César (diamantes)
  • En las estatuas ecuestres, si el caballo eleva sus dos manos significa que persona murió en combate, si eleva sólo una, que murió de heridas recibidas en combate y si tiene las cuatro apoyadas, murió de causas naturales.
  • Durante la guerra de secesión, cuando las tropas regresaban sin bajas, lo indicaban mediante un letrero que decía 0 Killed (cero muertos). Es el origen de la expresión OK para indicar que todo va bien
  • Los romanos decían que al beber se regalaban todos los sentidos menos el oído. Por eso chocaban las copas para incluirlo.

El segundo bloque es acerca de malos entendidos lingüísticos.

  • Los conquistadores ingleses que llegaron a Australia se asombraron al ver unos extraños animales que daban saltos increíbles. Les preguntaron a los nativos cómo se llamaba dicho animal, les contestaron que Kan Ghu Ru origen del término kangaroo (canguro). Sin embargo, los nativos querían decir «No le entiendo»
  • De igual forma, cuando los conquistadores españoles llegaron a México, preguntaron a un indígena cómo llamaban a ese lugar. Su respuesta, Yucatán, es el nombre actual de la zona, cuando quería decir «no soy de aquí»
  • Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja[, a que un rico entre en el Reino de los Cielos]. Es la traducción de un pasaje del San Mateo en el Antiguo Testamento realizada por San Jerónimo. En ella tradujo el término griego kamelos por camello en lugar de amarre

Relacionado con el anterior, el bloque de origen de los nombres:

  • San Francisco de Asís era el Pater Comunitatis, es decir, el prior de la congregación. La abreviatura de dicha denominación es el origen del famoso Paco
  • San José era llamado Pater Putatibus (padre putativo) de Jesús. Su abreviatura derivó en PP y, posteriormente, en Pepe.

Y para finalizar, la explicación a unos pocos refranes / frases hechas:

Más chulo que un ocho
Cuando aún existían tranvías por Madrid, el número 8 era el que llevaba a los chulapos/as a la verbena.
Salvarse por los pelos
Los marineros que no sabían nadar solían dejarse el pelo largo para que pudieran izarlos a bordo cogiéndolos por los pelos.
Quedarse sin blanca
La blanca es una moneda de plata usada en el siglo XIV.
Irse de picos pardos
En la edad media, las prostitutas debían llevar un trozo de tela con forma de pico y color marrón (pardo)

Y para finalizar algo inclasificable: 111.111.111 x 111.111.111 = 12.345.678.987.654.321


Piratas de Silicon Valley

Jueves, 5 Junio 2008

Piratas de Silicon Valley«Piratas de Silicon Valley» es el título de una película/documental que describe los inicios de Apple y Microsoft. Esta película comienza con los años universitarios de los respectivos fundadores, Bill Gates y Steve Jobs, y muestra la creación de los dos imperios de la informática actual.

El éxito de su estreno en televisión hizo que se editada en DVD y ahora está disponible en la red.

Sin duda una historia útil para comprender el panorama informático actual o para estar entretenido una tarde lluviosa.


Belleza obsesiva

Miércoles, 4 Junio 2008

Esas palabras son las que han pasado por mi mente al ver el vídeo de la muñeca que emula las imágenes de un televisor hasta que ocasiona su propia destrucción.

En este mundo superficial la belleza es un valor en alza. Pero no vale cualquier belleza, sino el estereotipo artificialmente impuesto por los medios (la publicidad, los diseñadores de moda…), el de los cuerpos perfectos, la milimétrica esbeltez… un falsificado modelo de lo que es bello y lo que no. En la actualidad, el retoque digital crea una visión alterada de la realidad que desvirtúa nuestra percepción (sólo hay que ver el retoque fotográfico del bikini o el retoque fotográfico del retrato) para vendernos un producto.

Hace unos meses, Dove impulsó la “campaña por una belleza real” con un vídeo que muestra en un minuto el cambio de una modelo en una “chica cartel”. Por triste que parezca, a la modelo no la reconoceríamos si nos cruzáramos con ella por la calle.

El resultado son las famosas polémicas en las pasarelas, el incremento del número de casos de anorexia y bulimia, muertes por inanición voluntaria… Lo peor de todo es que el canon de belleza varía a lo largo del tiempo, es una moda pasajera. Entonces ¿es necesario pagar este precio por la belleza de hoy que mañana no “irá a la moda”?
Mujeres reales

La belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora.

José Ortega y Gasset